LA ESCRITURA CREATIVA, LA GRAN ALIADA DE LA FOTOGRAFÍA

Como fotógrafo de vino, mi trabajo siempre se ha focalizado en la parte estética y visual de las botellas de vino que llegan a mi estufio desde las bodegas de todos los rincones del país. Incluso cuando voy un poco más allá de mi campo profesional, que es la fotografía, siempre os hablo del trabajo de los diseñadores que crean los packaging que visten las botellas, porque al final creo que nuestro trabajo está íntimamente relacionado y muchas veces va unido de la mano. Por eso hoy me gustaría salir un poco de mi zona de confort para profundizar en un área muy distinta, pero que también persigue el mismo fin que yo, que es ayudar a las bodegas a vender sus vinos. La escritura.

Hace tiempo pensaba que el trabajo del redactor se limitaba a “juntar palabras”, pero desde que escribo en este blog y en los posts que cuelgo en mi cuenta de Instagram, me he dado cuenta de lo complicado que resulta. Al final, el vino es un producto creado para disfrutarlo con el paladar, por eso, tanto la redacción de contenidos (mensaje) como la fotografía y el diseño (forma) deben jugar siempre en equipo para crear un producto (el vino) lo suficientemente atractivo como para persuadir al consumidor de comprarlo, y ahora sí, conquistarle mediante el paladar.

La redacción de contenidos es una herramienta más de comunicación para conectar con el posible comprador de vino, normalmente sirve de apoyo al diseño y la fotografía para transmitir el storytelling y la filosofía de un vino. Por eso se necesitan mutuamente y se complemente a la perfección. Desde mi ignorancia, creo que lo más importante a la hora de escribir es tener la empatía suficiente para llamar la atención del consumidor, saber qué tipo de vino estás vendiendo y a qué público en concreto te diriges, porque dependiendo de ello utilizarás un lenguaje y tono determinados. Básicamente, lo mismo que a la hora de diseñar el packaging o elegir un atrezzo adecuado para hacer las fotografías en mi estudio.

Al igual que para mí, como fotógrafo, creo que si existe un reto para un redactor creativo es precisamente el mundo del vino. Al margen de los contenidos que pueda haber en la web de una bodega, las campañas publicitarias para darlo a conocer, la guionización de vídeos o la creación de catálogos y demás, pienso que lo más difícil para alguien que se dedica a escribir es lograr contar la historia de un vino en un espacio tan reducido como la etiqueta y contraetiqueta de una botella. Me parece asombroso que en tan pocas líneas se puedan contar tantas cosas eligiendo las palabras adecuadas. Desde mi punto de vista, elegir las palabras exactas es muy similar a tener que escoger un enfoque, perspectiva y sombras concretas para retratar la botella en una imagen.

Si trabajas en una bodega y estás interesado en saber todo lo que puedo hacer por tus vinos, estaré encantado de atenderte y trabajar juntos para conseguir la mejor fotografía de vino que puedas tener 🙂

¿HABLAMOS?

Si te gusta lo que hago y quieres solicitar información, o simplemente tienes alguna duda de cómo puedo ayudarte, déjame tu email y me pondré en contacto contigo enseguida. Seguro que hablando nos entendemos y juntos podemos hacer cosas muy chulas para tu bodega o estudio de diseño.