LAS ETIQUETAS DE VINO MÁS ORIGINALES QUE HAN PASADO POR MI ESTUDIO

Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón, quise dedicarme a la fotografía. Algunos años más tarde, cuando por fin tuve edad de descorchar, descubrí mi otra pasión: el vino. Mi nombre es Jorge Comi y tengo el placer de inaugurar este blog con una recopilación de las etiquetas de vino más originales que han pasado por mi estudio. Empezamos 🙂

 

Bodega Matsu

No podía empezar esta lista sin colocar en lo más alto a una de las etiquetas más originales, reconocidas y fotografiadas en todo el mundo. Matsu. Una colección de tres vinos tintos de la D.O. Toro a los que recientemente se ha unido también un blanco. Un trabajo del estudio de diseño Moruba, que contó con la fotógrafa Bèla Adler para crear estas pequeñas obras de arte en las que cada vino es representado con el rostro de un viticultor, comunicando así la “edad” del vino sin necesidad de decir ni una palabra. Sencillo, sí, pero a nadie se le había ocurrido antes. Cuatro etiquetas que representan la fusión perfecta entre diseño, fotografía y vino.

 

Dualis de Bodegas Tritium

Crear una etiqueta de vino que cuente una historia a través de su diseño es muy complicado. Y lo es todavía más cuando consigues hacerlo con la sencillez, finura y elegancia que en Bodegas Tritium querían para Dualis. Un trabajo de Dispar & Co en el que sus dos creadoras supieron plasmar la doble personalidad de este vino de Rioja, elaborado con dos variedades de uva que le aportan caracteres opuestos pero que juntas forman el coupage perfecto. El resultado es una etiqueta de vino con personalidad propia, con una mitad fuerte y arriesgada, otra más suave y delicada.

 

Queirón Ensayos Capitales 2

Alguien decía que en el caos está la perfección. Por eso, aunque pueda parecer desorden, cada uno de los elementos que conforman este packaging de vino están perfectamente integrados en el diseño. Queirón Ensayos Capitales 2, un vino de edición muy limitada con el que Bodegas Ontañón quería homenajear a las raíces de una tierra y la forma de trabajar de sus ancestros. Por eso en Calcco dieron en el clavo inspirándose en las antiguas etiquetas de vinos finos de la primera mitad del siglo XX, diseñadas al más puro estilo boticario. Porque así es como este Tempranillo Blanco es en realidad, una fórmula única y exclusiva. Igual que su etiqueta.

 

Burbulla

Burbulla es el primer albariño espumoso D.O. Rías Baixas de Bodega Santiago Roma, criado, al igual que el resto de sus vinos, siguiendo un proceso artesanal. Para diseñar la etiqueta de esta edición limitada contaron con el estudio pontevedrés Naranjalimón 360°, donde tuvieron muy claro cómo querían vestir la botella. Burbulla es un espumoso que habla de sí mismo a través de su etiqueta, con un diseño sutil y elegante. Para conseguir ese efecto tan efervescente sus creadores jugaron con las burbujas del vino para reflejarlas en la etiqueta con distintas perforaciones mediante corte láser, tinta y foil stamping con relieve y un juego cromático entre dorados, negros y blancos.

 

Theo 19 de Vinticinco Lumes

Theo, así se llama el hijo de uno de los viticultores de Vinticinco Lumes, el proyecto de viticultura heroica nacido en la Ribeira Sacra. Un vino homenaje al niño que todos hemos sido alguna vez (y que muchos todavía llevamos dentro), cuyo diseño es obra de José Vila, de Enpedra Estudio. Según las palabras del propio diseñador, “Theo te transporta a esa infancia con olor a tierra, sabor a libertad de los bosques infinitos de Ribeira Sacra, aventuras eternas con tirachinas en mano y piedras en el bolsillo”. Una etiqueta de vino diferente para un proyecto muy especial.

 

Para un fotógrafo de vino, todas las botellas que llegan al estudio tienen algo que las hace diferentes (el propio diseño de la etiqueta, el papel, las técnicas de impresión, o todo a la vez). Por eso, una buena fotografía de vino debe plasmar con detalle todos esos elementos que la hacen única y singular. Pero para conseguirlo no es suficiente con ser fotógrafo profesional, también hay que ser consciente de todo el esfuerzo y trabajo de las personas que se esconden detrás de cada botella de vino.

Otro día hablaré sobre las fotografías de vino creativas y las infinitas posibilidades que esta técnica nos ofrece, mientras tanto podéis daros una vuelta por mi web 🙂

Hasta la próxima, winelovers!